Valores y creencias de los agentes de la Administración Pública

La discusión sobre el papel del Estado en la sociedad es actual.  REUTERS/Agustín MarcariánLa discusión sobre el papel del Estado en la sociedad es actual. REUTERS/Agustín Marcarián

Que él Estado Dependiendo de su contexto político, económico y social, no es nuevo. Hay sociedades que tienen una mayor tradición estatista (Francia o Suecia) y sociedades que exigen menos intervención estatal en su vida diaria (EE.UU). También hay “climas de época” en los que las sociedades piden una mayor o menor presencia estatal para resolver determinados problemas. En el caso de Argentina y como resultado de la elecciones domingo 13 de agostoCreemos que el debate sobre el papel del Estado y la empleo publico está ocupando un lugar central en el debate político. Las demandas en torno a un cambio en la configuración del Estado (más grande o más pequeño, menos o más ministerios) estarán directamente relacionadas con el tipo o forma de empleo público que se necesite para ello.

La búsqueda sincera de la profesionalización de Administración Pública Es una idea que ha tenido buenos resultados tanto a nivel nacional como internacional. En primer lugar, porque permite una mayor eficiencia y eficacia de la gestión administrativa y mejora la calidad de los servicios y la gestión de los recursos públicos. La toma de decisiones basada en evidencia y con conocimientos técnicos adecuados conduce a resultados más sólidos y confiables. En segundo lugar, la transparencia y responsabilidad También tienen sus efectos en la reducción de la sospecha de corrupción y fomenta una mayor imparcialidad y objetividad administrativa. Es muy difícil tener un gobierno “que resuelva algunos problemas” si no tiene una burocracia profesionalizada que tenga las “capacidades estatales básicas” para hacerlo.

Históricamente, la relación entre política y administración ha sido una cuestión resbaladiza. Como lo demuestran los antiguos escritos del presidente estadounidense Woodrow Wilson en 1887, sucede a menudo que la esfera política tiende a “invadir” la esfera administrativa. Una solución parcial a este problema surgió cuando se estableció un consenso entre las elites gobernantes y la ciudadanía, que estableció que la política tiene el rol de “decidir”, mientras que la administración se encarga de “administrar”. Por lo tanto, Se reconoció la necesidad de profesionalizar el empleo público, al tiempo que se exigió a los políticos que respetaran estos límites.. Excelente idea, pero no es lo que siempre pasa.

En el caso argentino, la búsqueda de una mayor profesionalización de la administración pública ha sido una bandera casi constante de todos los gobiernos desde el reinicio democrático de 1983. Lamentablemente las prácticas de aumento del empleo público con criterios políticos por un gobierno saliente, o no respetar la entrada mediante concursos (y esto lleva a un número exagerado de agentes con contratos temporales) tiene efectos negativos en la frontera entre política y administración. En las filas del Sistema Público Nacional de Empleo (SINEP), según datos del Informe Trimestral de Empleo Público del INAP y la encuesta que utilizamos a continuación, se estima que alrededor del 67% de los agentes se encuentran en la planta temporal y que el 32% están en planta permanente. Hablar de profesionalización en este contexto requeriría invertir estos valores en un plazo de tiempo razonable.

La administración pública en el Estado argentino podría avanzar hacia la profesionalización.  Foto: David SánchezLa administración pública en el Estado argentino podría avanzar hacia la profesionalización. Foto: David Sánchez

Pero no todo es negativo respecto de nuestra Administración Pública, la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Lomas de Zamora realizó una encuesta a 622 empleados de la Administración Pública a nivel federal de la escala SINEP -citada anteriormente- con el objetivo de obtener una visión genuina de los valores y creencias presentes en nuestros agentes, evitando cualquier sesgo o expectativas preconcebidas sobre cómo “ellos deberían ser “.

Los valores y creencias (ideales y materiales) son fundamentales para explicar nuestros comportamientos cotidianos. Ambos tipos de valores conviven en el ser humano al mismo tiempo.

La encuesta arrojó 17 creencias o valores que fueron mencionados por nuestros funcionarios públicos, evaluados en una escala del 1 al 10, donde 10 denota alta importancia y 1 denota baja relevancia. Para simplificar la comprensión, los hemos organizado en cuatro grupos:

a) Nuevas dinámicas de trabajo: Incluyen factores como un ambiente laboral positivo, la disponibilidad de herramientas tecnológicas, condiciones adecuadas en las instalaciones y el respeto a las políticas de género. Esta categoría obtuvo un promedio de 9 puntos sobre 10, reflejando la primera prioridad para nuestros funcionarios.

b) Normas y reglamentos que rigen la carrera administrativa: Implica la necesidad de capacitación profesional, el ingreso mediante concursos, lineamientos específicos de promoción laboral y la aplicación de sanciones por transgresiones disciplinarias. Este apartado obtuvo una media de 8,3/10, ubicándose en el segundo lugar en relevancia.

c) La buena relación con superiores y autoridades políticas, así como con “mentores” políticos, recibió una calificación promedio de 7,5/10, constituyendo el tercer nivel de importancia.

d) Valores relacionados con la tradición laboral de la esfera pública, como la estabilidad en el empleo, la paridad salarial para tareas equivalentes, el mérito, la antigüedad, la presencia en el cargo y la incorporación al servicio público de los familiares de los funcionarios fallecidos en cumplimiento de su trabajo, recibieron una calificación de 7.49/10, ocupando el cuarto nivel de relevancia.

Movilización de empleados estatales en Plaza de MayoMovilización de empleados estatales en Plaza de Mayo

Los resultados de la encuesta destacan que los agentes valoran primero las mejoras en las condiciones de trabajos, como un trato respetuoso y un ambiente de trabajo positivo. En segundo lugar, hay aspectos vinculados al cumplimiento de normas y regulaciones, junto con la necesidad de desarrollo profesional. La calidad de las relaciones con las autoridades ocupa el tercer lugar en importancia, mientras que los valores tradicionales de la esfera pública ocupan el cuarto lugar.

Una estrategia política adecuada para aprovechar este escenario sería continuar con una política de profesionalización clara, que incorpore tanto la necesidad de mejoras en las condiciones laborales “blandas” (como un ambiente de trabajo positivo) como los requisitos de una administración pública más eficiente. . tecnológico y en sintonía con las demandas de los ciudadanos.

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Source: pagasa.edu.vn

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